La planificación del campamento

¿Quién creyera que salir de casa es tan fácil?

Bueno, es fácil en muchas circunstancias, pero específicamente para sobrevivir en la mitad de la montaña, inmerso en la naturaleza, a 3.000 m.s.n.m… ¡es cosa de valientes!

Por eso, cuando estemos ante estas condiciones, cuando nos inviten a dormir en la montaña, debemos prepararnos muy bien. En este caso, el viaje es al Alto de los Monolitos en la población de Suesca, departamento de Cundinamarca, y la actividad realizada hace parte del marco académico de los futuros Guías de Turismo de la ficha 48 de la linda institución del Sena, de la cual hago parte orgullosamente.

Cuando me dieron la noticia de que el campamento se iba a realizar en el sector mencionado, pensé que era de suma importancia realizar una lista de implementos necesarios para un lugar como éste, con unas características especiales, sobre todo, de frío y posiblemente lluvia, o sea, la estrategia tiene como finalidad enterarse muy bien de las características geográficas y climáticas para poder alistar el equipo necesario con el fin de tener una buena experiencia.

De acuerdo con eso, me armé de una carpa con suelo y sobre-carpa de materiales impermeables, desempolvé el “Yumbolon”, que es el aislante térmico que se ubica entre el suelo y yo, y es el encargado de proporcionarme algo de suavidad y confort, y no dejar que la temperatura de mi cuerpo descienda al acostarme a dormir. También alisté mi bolsa de dormir, popularmente conocida con el anglicismo sleeping bag; con esas tres cosas ya aseguraba una buena dormida en la montaña.

Después de pensar en el descanso había que pensar en la alimentación, segundo factor importante. Teniendo en cuenta que en los lugares naturales no se debe hacer fogatas, por aquello de la conservación del medio ambiente, y que solo sería una noche que estaríamos por fuera, alisté algunos utensilios necesarios para “calentar la comida”. Realmente para el poco tiempo que tendría el campamento, los alimentos se pueden llevar pre-cocidos desde casa y una vez allí solo se calientan.

Los utensilios para una salida corta como ésta son la “camping gas”, que básicamente es un cilindro pequeño de gas, al cual se le instala un quemador, que tiene la función de mantener una llama de fuego con la que es suficiente para darle temperatura a los alimentos. También unas “ollas” para campamento y unos cubiertos. Es importante llevar cosas para poder limpiar los utensilios después de usarlos.

El tercer aspecto a tener en cuenta es la ropa. Como estamos hablando de un salida de dos días, con la muda que se lleva puesta y una más de cambio es suficiente, pero lo hará la diferencia (en agilidad y peso) es que sea ropa liviana, de rápido secado y que proporcione buen abrigo; con eso, en caso de mojarse se pueda secar rápido y seguir usándola, para que el cambio solo sea una situación definitivamente obligatoria. Hay que tener en cuenta que todo lo que se lleva hay que cargarlo siempre, y todo debe volver a casa. Alistar también una chaqueta impermeable será de muy buena ayuda.

Para terminar, todo esto se debe cargar en una sola mochila, que debe ser especial para caminatas; eso quiere decir que la mochila debe tener cinturones para sostenerla no solo en los hombros, sino también al nivel de la cintura y el pecho, lo cual brindará mucho confort al caminar equilibrando el peso. En lo posible no debe ir nada por fuera colgando o “penduliando”.

Hay algunas cosas que parecieran no ser tan necesarias pues nunca prevemos que puedan pasar, pero sí es muy importante alistar también un buen botiquín de primeros auxilios, un buen contenedor para transportar agua, una gorrita para evitar los rayos de sol directamente a la cara, guantes para el frío y bloqueador solar.

Montemos el campamento

Al llegar al lugar donde se levantará el campamento es muy importante encontrar una zona plana donde se instalará la carpa, eso permitirá tener una buena dormida.

Antes de extender la carpa, hay que limpiar el área de piedras o palos que puedan lastimar los textiles que componen la carpa, o que puedan lastimar o incomodar nuestro cuerpo a la hora de dormir.

La carpa se debe levantar retirada de los afluentes de agua; así mismo, se debe advertir que la naturaleza proteja la carpa de los fuertes vientos. Revisados estos temas, se procede a levantar la carpa.

Una de las recomendaciones especiales de un buen campamento es no dejar basuras, no llevarse cosas, plantas o animales del entorno, y muy importante: hacer unos bonitos “hoyos de gato” para ocultar el popó. El Hoyo de gato es una técnica que consiste en abrir un hueco en la tierra con una pala de jardinería, que debe ser incluida en la lista de implementos necesarios para el campamento, de unos 20 centímetros de profundidad y en forma de cuadrado o circulito, según su preferencia geométrica, donde vamos a retirar la capa vegetal y ahí dentro depositaremos nuestras necesidades fisiológicas, que posteriormente las cubriremos con el material vegetal extraído. Es importante que este hoyo de gato se encuentre alejado de la zona de camping, mínimo unos 60 metros, pero que también este alejado la misma distancia de fuentes hídricas o arroyos de agua.


¡A comer se dijo!

Una vez montada la carpa, de estar cómodos y abrigados, es hora de comenzar a pensar en la comida, la cena en este caso y que, como ya lo dijimos anteriormente, puede ser la primera vez de esta experiencia para algunos.

Para la alimentación hay varias cosas que debemos tener en cuenta en el momento de hacer la lista de lo que llevaremos a la salida. En este caso hablamos de dos días y clima frío, lo que ayuda a que no sea tan complicado el tema de conservación de los alimentos.

La lista consta -como ya mencionamos anteriormente- de una estufa portátil (quemador y pequeño tanque de gas), encendedor, juego de ollas pequeñas, navaja, y cada comensal se encarga de traer su plato, pocillo y cubiertos. Para asear el menaje después de cocinar, se puede llevar esponja, jabón neutro y toallas de cocina.

Los alimentos más delicados de conservar y demorados en su cocción se recomienda llevarlos precocidos, y se dividen los menús a preparar entre los integrantes del grupo.

Este fue nuestro delicioso menú.

   

Hay algunos aspectos importantes a tener en cuenta: 

  • Alista los alimentos en porciones individuales dentro bolsas herméticas de plástico o pequeñas cajas plásticas. Los alimentos deben lavarse y secarse previamente.
  • Coloca las bolsas o cajas dentro de una heladera portátil o empaques térmicos.
  • Los alimentos deben permanecer por encima del nivel del suelo, para evitar que los animales o insectos sean atraídos, y se coman o contaminen tus alimentos.
  • Al utilizar las ollas, colócales la tapa, así los alimentos se cocinarán más rápido, ahorrarás gas y evitarás que caigan insectos.
  • Durante el alistamiento de los alimentos ten mucho cuidado de no dejar residuos en el lugar escogido para cocinar, pues contaminan y alteran las condiciones del ecosistema. En bolsas pláticas separa los residuos orgánicos, ordinarios y reciclables, los cuales deberán volver a su lugar de origen, una vez terminado el campamento.
  • La cocina de campamento es una actividad para ser disfrutada en grupo. Si estás con varios amigos o familiares, debes asegurarte de que todos participen en la preparación de la comida. No solo es una excelente manera de relacionarse, sino que impedirá que un solo “chef” cargue con todo el trabajo.
  • Infórmate sobre las fuentes de agua cercanas, Lleva suficiente agua potable y/o o pastillas purificadoras
  • Evita llevar alimentos que se descompongan fácilmente, como quesos frescos, carnes sin procesos de conservación (saladas, secas, etc.)

Finalmente la experiencia fue maravillosa. No solo al sabernos capaces de lograr el cometido, sino al disfrutar de la compañía nuestros compañeros de aventura; nos apoyamos, aprendimos, compartimos recetas deliciosas y comimos, comimos, y comimos.

Prevención de riesgos

Acampar es más que llevar una carpa a un lugar cualquiera para dormir; de eso nos dimos cuenta luego de tanta teoría y recomendaciones recibidas, entendimos que una cosa es atender las recomendaciones y otra muy diferente es llevarlas a la práctica y evidenciar los riesgos del campamento al que nos enfrentábamos. Teoría? Suficiente ahora manos a la obra.

¿Dispendioso? probablemente no tanto, pero ¿Importante? por supuesto. El mitigar todo riesgo hizo de este viaje una experiencia maravillosa y gratificante que salió a pedir de boca, sin situaciones por lamentar y de eso se trata claramente el tener un plan de contingencia y un manual establecido para riesgos.

Contábamos con algunas pautas que lógicamente advertíamos al respecto, así que nos dimos a la tarea de plasmar y organizar con más detalle todos los pormenores del viaje y verificar que nada quedara sin chulear y esto incluyo prevenir los riesgos antes, durante y después del campamento y el itinerario que se debía cumplir como tal.

La posibilidad que se produjeran riesgos dependería de saber eliminar y controlar factores físicos, químicos, biológicos etc., que pudiesen presentarse antes, durante y después del campamento; factores tales como sustancias o elementos como fuentes de calor que nos llevasen a producir un incendio o explosión, factores biológicos como hongos, virus, bacterias, parásitos que estuvieran  presentes en el ambiente o en los alimentos y fuentes de agua que nos llevasen a adquirir alguna enfermedad infecto contagiosa, alergias o intoxicaciones, otros factores como el transporte para posibles emergencias; el armado de la carpa, el tipo de terreno, el clima, la alimentación etc., cada factor de riesgo fue analizado y cubierto satisfactoriamente.

Logramos recolectar información del lugar, peligros, valoración del riesgo, clasificamos los procesos, actividades, tareas individuales y colectivas para el mejor desempeño tanto de forma grupal como individual.

En cuanto a los riesgos generales se contó con un plan de contingencia donde incluimos los datos del lugar a visitar con su respectiva ruta, números telefónicos de la policía, cruz roja y defensa civil del sector, así como el centro de salud cercano con nombre, dirección, teléfonos y tiempo aproximado de desplazamiento, tipo de transporte requerido, factores de riesgo tanto personal como grupal que debíamos cubrir para llevar a cabo la salida sin mayores contratiempos, esto nos ayudó a considerar riesgos y establecer parámetros adecuados de prevención.

Condiciones climatológicas, equipo preventivo, sitios de refugio, vías de evacuación y  puntos de encuentro.

Desplazamiento refiriéndonos a medios de transporte que podrían utilizarse tanto para llegar al lugar como en caso de emergencia tener la facilidad de un traslado efectivo; para ello se recolectaron datos básicos de los transportadores como teléfono del conductor, del transportador, de taxi que al momento de requerirse estuviera a disposición del grupo en caso de cualquier eventualidad.

Este ejercicio nos ayudó a comprender cuán importante y necesario es analizar y anotar los riesgos a los que nos enfrentamos a la hora de programar cualquier viaje en los diferentes ambientes en los que podemos disfrutar. El tener cubiertas estos riesgos nos dio la tranquilidad y seguridad para una mejor pernoctación en el lugar escogido para acampar, en este caso Suesca.

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